El contraste, ¿qué es?

Todos sabemos que el anillo de compromiso ideal es aquel con un bello diseño, original, que este perfectamente realizado pero, sobre todo que cuente con uno o varios diamantes y estará elaborado en metales preciosos como el oro o el platino. Dichos metales no solo garantizan el perfecto efecto estético, si no ser el soporte adecuado para nuestros diamantes.

Pero, ¿cómo podemos saber que, realmente, tanto el oro como el platino poseen la pureza adecuada, incluso cuando se trata de estos materiales? Es sencillo comprobar que nos encontramos ante un anillo de compromiso, fabricado en oro de Primera Ley o platino de 950 mm, simplemente tenderemos que verificarlo con la marca oficial del contraste.

Y ahora es cuando os preguntáis, ¿qué es el contraste?

El contraste es una marca, realizada a través de un punzonado en el interior o exterior del brazo de la sortija de pedida, y que legitima por medio de un laboratorio oficial, dependiente del  Ministerio de Industria, la pureza del oro o el platino aplicado en la pieza de joyería.

Estos laboratorios, en el momento que reciben el anillo, recién fabricado y sin engastar el diamante, llevan a cabo una cata o análisis del metal precioso y así, determinar el grado de oro o platino puro, existente en la joya.

Una vez que la pieza supera este análisis, se contrasta o punzona con una marca, que consiste en un “750” rodeado por una elipse y, así, certificar que se trata de oro de 18 quilates, y de “950” cuando se trata de platino.

A su vez, el contraste va conjuntamente con otra marca que es el “contraste del fabricante” y que resulta un requisito indispensable, según la legislación vigente, ya que solo los fabricantes que estén dados de alta podrán realizar dicho contrastado de manera oficial.

En el caso de la firma Navas Joyeros, su marca de contrastado consiste en una “N” acabada en flecha y con dos marcas laterales. Es por esta razón, que en ocasiones observamos marcas en el anillo de compromiso, y que se suelen confundir con arañazos o con un mal acabado, siendo sin embargo el contraste, que es lo que nos garantiza la buena calidad del material de fabricación.

Cabe destacar que no todas las piezas de joyería llevan estos contrastes, ya que la propia legislación vigente formula que hay excepciones al punzonado de la joya, ofreciendo una etiqueta timbrada sustitutiva que debe acompañar a la pieza, de esta manera, se evitan marcas que dañen la estética o diseño de la sortija.

En la firma Navas Joyeros ofrecemos al cliente la posibilidad de que la marca de contraste sea borrada por razones estéticas. Se gestionaría una solicitud de borrado por dichas motivaciones, eximiendo a Navas Joyeros de la responsabilidad cumplida de contrastado.

Es fundamental el análisis y contrastado de los anillos de compromiso, ya que al igual que con los diamantes contamos con un certificado donde se pone de manifiesto sus características y autenticidad, en el oro o el platino supone la garantía de calidad y pureza del metal de fabricación.

El oro bajo, es decir de 9, 14 o 16 quilates entre otros, también se contrata pero como lo que realmente es, oro bajo y por lo tanto, su marca, es diferente a la de “750”. Este número se debe a que 750 mm sobre mil del oro de ley están formadas por oro puro de 24 quilates, es decir, tres cuartas partes, quedando el cuarto restante reservado a metales preciosos endurecedores como la plata, el cobre, el paladio, entre otros.

En el caso del platino, el número “950” nos indica que prácticamente todo es puro y que se mezcla con algún material como el iridio, favoreciendo de esta manera su correcta fundición.

En definitiva, al adquirir un anillo de compromiso exige el correcto contraste de la pieza de joyería, que garantice una correcta composición del material precioso de fabricación, ya que el oro bajo disminuirá bastante su valor con respecto al de Primera Ley, y su estética es muy similar pudiendo llevar al engaño o incluso, a la estafa.

En la firma Navas Joyeros nos preocupamos de llevar a cabo el contraste de todas nuestras piezas de joyería, bien a través del punzonado, o bien por la etiqueta sustitutiva, para de esta manera, garantizar a todos nuestros clientes no solo un perfecto acabado, o el mejor precio sin competencia, si no sobre todo que el soporte de los diamantes que forman la joya tienen la calidad exigida por la legislación vigente.