Fabricación de un anillo de oro y diamantes

Forma parte de la filosofía de Navas Joyeros el acercar al gran público la alta joyería, y para ello, qué mejor forma que mostrar de forma sencilla la manera en la que realizamos una de nuestras piezas, en este caso un anillo de oro y diamantes.

Lo primero de todo sería saber diferenciar entre la realización de un anillo “a mano”, esto es, la creación de una sortija que será única o en micro función, de la producción a mayor escala de un diseño del que se realizan varias piezas.

Así, nosotros hoy en este post nos centraremos en la realización de los anillos manuales, los que siguen un proceso de elaboración a mano único, y en otro momento hablaremos de la microfusión, otra técnica digna de mención.

Es muy importante y debemos entender que la elaboración de las piezas de alta joyería se trata de un proceso artesanal muy complejo que está reservado a los maestros joyeros profesionales, y que requiere tanto de un espíritu creativo del equipo de diseño como de la pericia y precisión de los profesionales joyeros, engastadores, pulidores, etc.

La elaboración y fabricación de un anillo de alta joyería comienza mediante la realización de un boceto o diseño en papel de la joya que se desea elaborar, algo aproximado a cuando se trata de un boceto de moda, que posteriormente será escaneado con el propósito de integrarlo informáticamente en un programa de renderización que lo mostrará en tres dimensiones, y así se cumple el objetivo de visualizar el diseño y obtener de esta forma una cera física del objeto.

renderizado

Una vez nos ha otorgado el programa digital una imagen realizada en tres dimensiones del diseño del anillo, el maestro joyero tendrá que aplicar las necesarias modificaciones y ajustes que garanticen así el equilibrio del anillo de diamantes, así como su belleza. También, se realizará de esta forma la adaptación de los diamantes y gemas preciosas que llevará la joya cuando esté finalizada.

La fase principal de fabricación se inicia con el render final de la joya, a través de una compleja máquina que esculpe una reproducción en cera física del diseño. Con esta cera, que se trataría de una reproducción física del anillo en un material similar al de las velas, se funde el diseño en plata. Este proceso está realizado a altas temperaturas a través de un horno de joyería especializado, por el que la cera se funde debido a la temperatura de la plata en estado de fusión y así la plata en estado líquido va sustituyendo a la cera.

Este resultado, que es un anillo en plata, una vez que ha sido pulido y adaptado de una forma manual – de ahí su nombre – para eliminar imperfecciones, sirve para poder crear a partir del mismo un caucho, del que va a salir una nueva versión de cera para realizar ya la fundición definitiva en oro de Primera Ley. Hay ocasiones en las que, si no vamos a necesitar realizar más reproducciones de la joya, o se trata de un anillo único y exclusivo, se utiliza en la fundición la primera cera realizada, sin elaborar posteriormente un caucho de seguridad. Esto conlleva que se va a correr el riesgo de afrontar cualquier fallo en el proceso de fundición.

Una vez hemos obtenido el anillo fundido en oro, se va a proceder a pulirlo de una forma exhaustiva por parte del pulidor profesional, quien lo primero que hará será devastar la pieza con un agresivo pulido, para luego ir pasando progresivamente a las diferentes fases del pulido con los elementos abrasivos de mayor a menor grado, hasta que finalmente se obtendrá el lustre de brillo que tan característico es del oro.

A continuación se pasará la joya al proceso de engaste, en el cual los expertos gemólogos de la firma Navas Joyeros han seleccionado de forma previa y exhaustiva las gemas preciosas adecuadas que van a componer el anillo de diamantes.

El engastador es el profesional que está encargado de sujetar adecuadamente las piedras preciosas a la montura de oro del anillo, de modo que se utiliza este mismo oro como sujeción de las gemas, pudiendo utilizar diferentes técnicas de engaste como la garra, el grano, el bisel o el engastado mediante presión.

Engastado-diamantes-engaste-anillo-damante-solitario_Navas-joyeros_baja

Una vez se ha finalizado este arduo proceso de engastado de las piedras o diamantes, la pieza se finalizará mediante un escrupuloso repaso y último pulido. En caso de que se tratara de oro blanco de Primera Ley, se llevaría a cabo entonces la limpieza y rodiado, a través de realizar una inversión en la sortija, para así darle el perfecto acabado final a la pieza.

El rodiado consiste en un baño de la joya en un producto denominado rodio, que se realiza mediante a inmersión del anillo con la finalidad de que a través del producto el oro blanco de Primera Ley se blanquee hasta su tono característico, ya que su aspecto en bruto o vasto sería acerado, con una tonalidad más bien amarillenta.

Este paso consistiría en el final del proceso de fabricación de un anillo de diamantes, con una elaboración manual, y su duración puede ser aproximadamente entre una semana y un mes, dependiendo siempre de la complejidad que tenga el diseño. Este proceso implica la participación de al menos una veintena de profesionales, que de una forma directa o indirecta han participado en el proceso de elaboración de la joya.

Este resumen que sería un pequeño acercamiento al proceso de fabricación del anillo de diamantes, pone de manifiesto la complejidad y dificultad del mismo y, por tanto, se trata de uno de los motivos que influyen a la hora de ajustar el precio final en las piezas de alta joyería.

A pesar de todo ello, gracias a que la firma de joyería online Navas Joyeros posee a todo un completo equipo de profesionales joyeros, todas las joyas de diamantes que componen las colecciones de la marca ofrecen el mejor producto de la alta joyería al mejor precio del mercado sin competencia.