Cuidados y mantenimiento de su joya

El brillo de las joyas, tanto el de la montura del anillo como el propio brillo del diamante, son varios de los factores que hacen la joya más atractiva, y su cuidado es muy importante para que esta se conserve tan llamativa como el primer día.

Las joyas fabricadas en oro blanco hoy en día forman parte de más del 80% de la fabricación en joyera en el mundo.

El oro blanco hace destacar como ningún otro las características de los diamantes, como su color, o más propiamente la ausencia del mismo, la talla y la pureza.

El diamante como no recibe ninguna tonalidad por parte del oro, como sucede con el oro amarillo, oro rosa etc.,  este no ve afectado sin empeorar su apariencia cromática.

Además, el color del oro blanco ayuda la entrada de luz, ya que es el color que más la intensifica y por lo que favorece su brillo, y también elimina los efectos negativos que pueden provocar algún tipo de pequeñas inclusiones interiores.

En el proceso de fabricación de joyas en oro blanco, uno de los pasos finales más importantes es el baño de rodio.

El rodio es un producto químico, que mediante inmersión, aporta un espectacular brillo, tonalidad blanca y luminosidad a la montura de oro blanco.

El oro blanco cuando termina del proceso de fundición, tiene un color acerado, provocado por la mezcla por la que está compuesto, tres partes de oro puro, de un intenso color amarillento y de materiales que la hacen más dura, como la plata, paladio, etc., con una clara tonalidad blanquecina.

Debido a esto, en la parte del acabado de la joya es necesario un baño en rodio, para obtener el brillo y color blanco final perfecto.

Lo único a tener en cuenta es que el rodio es perecedero, es decir, va poco a poco perdiendo su intensidad o brillo con el paso del tiempo y por el uso de la joya.

Por este motivo, aconsejamos desde Navas Joyeros que pasado un periodo de tiempo, pero sobre todo cuando veamos estos efectos sobre nuestra joya, la necesidad de practicar sobre ella un pulido y un nuevo baño.

 

También es posible que el anillo de oro blanco o joya con el paso del tiempo torne a amarillo, debido a la reacción del baño de rodio con el PH de nuestra piel. Por este motivo, el oro puro que se encuentra en los componentes del oro de nuestra joya emerge a través del rodio, al que poco a poco va dejando paso.

Al igual que en el caso anterior, un simple pulido y baño de rodio nos volverá a dar el antiguo brillo de nuestra pieza.

Navas joyeros usa en su proceso de fabricación de joyería en oro blanco, el mejor rodio que existe en el mercado, que nos garantiza por su sistema de inmersión prolongada, mayor duración en el efecto del rodio sobre la joya.