Un anillo de compromiso vintage

Las joyas vintage y el encanto que desprenden han conquistado a medio mundo. La magia que han cosechado hace que sea imprescindible saberlo todo sobre ellas a la hora de regalar un anillo de compromiso con acierto. Hay que saber diferenciar entre las piezas de calidad que realmente son vintage de las que no lo son.

Lo primero que debemos tener claro es el significado del término vintage. Se trata de una palabra inglesa que puede traducirse como “vendimia”, aunque se utiliza en nuestro idioma para designar a los objetos antiguos de diseño artístico y buena calidad.

A la hora de determinar el origen etimológico del término vintage tendríamos que dejar patente que proviene del vocablo del francés antiguo vendage, que a su vez es fruto de la palabra latina vindemina.

El significado del concepto tiene una lógica. En la antigüedad, las bodegas usaban el término para nombrar a los vinos que producían con sus mejores cosechas y que eran añejados. La idea de vintage después se extendió a otros productos, sobre todo a aquellos relacionados con la moda o el diseño.

En los últimos años la moda vintage se ha consolidado como un auténtico referente en las pasarelas de todo el mundo. Tanto es así que esta circunstancia ha permitido la apertura de un importante número de tiendas que están especializadas en este tipo de prendas que apuestan por las tendencias que se hicieron protagonistas en épocas pasadas. Pero no sólo eso. Además se ha producido la puesta en marcha de una serie de eventos y ferias de moda que giran en torno a aquella, dada la explosión y acogida que ha tenido la misma en todo el mundo.

La joyería inspirada entre los años 20 hasta los años 60 pisa fuerte. A partir de ahora, reutilizar las joyas de nuestras abuelas se convierte en un glamuroso y asequible privilegio.

A la hora de tener que acertar con un anillo de compromiso, debemos tener claro cuál es el deseo de la mujer destinataria de la sortija. Pero, ¿cómo sabemos si es realmente vintage? ¿Debo pagar lo que vale realmente la pieza de joyería? Estas preguntas deben ser resueltas después de una dura investigación previa.

La principal diferencia entre las joyas actuales y las joyas vintage es el corte de la piedra preciosa. En el caso de los anillos vintage, el proceso de fabricación es diferente porque deben tener una antigüedad de por lo menos 20 años. Un detalle que las convierte en auténticas reliquias. Anteriormente, los cortes de los diamantes se hacían a mano, con muy buena precisión pero que evidencia que no hay dos iguales. En la actualidad, los tipos de cortes se producen mediante láseres de precisión.

Asimismo, las piezas de época se diseñaban prácticamente sobre la piedra, ajustando el corte para crear la pieza central, en torno a la que giraba todo el proceso. Hoy en día tu mismo eliges qué tipo de piedras quieres y el proceso no es tan minucioso como se hacía antiguamente. Algo que suma y resta valor.

Después de saber esto, llega el momento de comprar un anillo de compromiso vintage. Lo primero que debes saber es que tendrás que acudir a firmas con una buena imagen y reputación y de esta manera garantizarás la solución de problemas que puedan surgir con la joya; en segundo lugar, debes tener claro que una sortija vintage es artesanía y calidad, son piezas que no pueden personalizarse para mantenerlo intacto y original; y, por último, evitar compra un anillo de compromiso vintage a tiendas online que no posean sede en España.

Para detectar si la sortija es una réplica o es auténtica, la calidad es el punto clave. Estos anillos están siempre hechos a mano por lo que no podrán existir dos modelos iguales. Además, en el interior del anillo de compromiso figurará una marca que te diga los quilates de la joya. Y por último, acuérdate de revisar el corte del diamante. Una joya antigua siempre tendrá un diamante tallado a la antigua. Y, por supuesto, una sortija de pedida vintage no tendrá tanto brillo como los miles de centelleos de una piedra recién hecha.

Los mejores ejemplos de joyas vintage y más valoradas datan de la época Victoriana, por el año 1800, de la época Eduardiana, a principios de 1900 y de la época del Art Déco, entre principios y mediados de 1900.

Es tal la veneración por la estética vintage, que incluso se han celebrado ferias de Moda Vintage, con una nutrida representación de firmas y establecimientos especializados en moda y complementos de décadas pasadas.

No es algo nuevo, tan poco supone una gran revolución para el mundo de la moda. Sin embargo, lo antiguo, lo retro, lo vintage, está en boga. El arte de rescatar, combinar y saber lucir con orgullo prendas muy apreciadas hace décadas, es hoy día toda una tendencia y la manera más valiosa, para muchos, de enriquecer su apariencia y aportar valor, originalidad y exclusividad a sus estilismos.