Koh -i-Nor, uno de los diamantes más famosos del mundo

La tradición marcada por Cartier, en los años 50 y 60, de poder bautizar a todos aquellos diamantes que superan los 40 quilates con el nombre de sus propietarios, es toda una seña de identidad sobre la exclusividad de encontrar diamantes de gran tamaño.

Esto diamantes se hacen famosos frente a los demás no solo por sus excepcionales características gemológicas, sino por sus extraordinarias dimensiones que hace que valorarlos sea prácticamente imposible.

Durante este verano os hablaremos de algunos de ellos para que los conozcáis y podáis saber todos los secretos que se esconden tras estas piedras preciosas de valor incalculable.

Hemos decidido empezar por el llamado Koh-i-Nor, cuyo significado es “Montaña de Luz”.

Este increíble diamante es hasta el momento el de mayor tamaño que se ha conocido, según cuentan las crónicas de la época.

Actualmente este diamante tiene 108 quilates y se puede encontrar en una de las joyas de la corona británica exhibida en la torre de Londres.

Este diamante originario de la región diamantífera de La India, concretamente la mina de Kollur en Andrha Pradesh, fue parte de las joyas reales de la familia Kakatiya.

El shah de Delhi era muy ambicioso y quería esta joya por encima de todo. Por este motivo, mandó a un ejército a derrocar a la dinastía Kakatiya y robar este diamante, entre otras gemas.

Una vez llegada la gema a Delhi, pasó por las manos de los sultanes hasta la invasión mongola. Así, a partir de 1526 perteneció al primer emperador Babur, pasando a llamarse diamante de Babur.

Posteriormente, llegó a las manos del emperador mongol Sah Jahan, conocido por construir el Taj Mahal. Según cuenta la leyenda, este emperador miraba la construcción a través del diamante.

El saqueo de Delhi en 1739 conllevó a trasladar el diamante a Persia junto al trono de Nadir Sha, que al verlo exclamó: “¡Montaña de luz!”. Este fue asesinado y de nuevo el diamante cayó en el poder de otro poderoso hombre: Admed Sha de Afganistán, que lo llevó a Delhi para obtener apoyo en su campaña bélica.

Pocos esperarían que este diamante terminase siendo trasladado, en 1849, por los administradores británicos a Gran Bretaña, donde se lo ofrecieron a la reina Victoria como trofeo de guerra.

Así fue como el diamante Koh-i-Nor fue colocado en la corona que lleva la reina de Inglaterra, actualmente la reina Isabel.

Son muchas las leyendas que aguarda este diamante. Entre ellas está la que afirma que el Koh-i-Nor tiene una maldición que solo afecta a los hombres que lo han poseído, pues todos los que han podido tenerlo en sus manos han perdido su trono o han caído en la desgracia. Por eso, en Inglaterra quedó fijado que nunca un rey poseería ese diamante, siendo siempre la reina la que lo portaría en su corona.

¿Te ha gustado este post sobre el Koh-i-Nor? ¡Atento a nuestro blog porque pronto te contaremos más sobre otro de los diamantes más importantes del mundo!