¿Cuánto sabes de las perlas?

Si alguno de vosotros os habéis preguntado alguna vez por qué la perla se ha convertido en una de las piedras más utilizadas y clásicas de las firmas de alta joyería, en la publicación de hoy de Navas Joyeros despejamos todas vuestras dudas contestando algunas simples preguntas, demostramos así, por qué hay que lucir unos pendientes de perlas en cualquier evento, y no solo en el día de tu boda.

Las perlas pueden ser naturales, de origen volcánico, o bien cultivada por el hombre, ya que estas se originan en diferentes especies de moluscos de agua dulce o salada, denominándose así a cualquier concreción nacarada que se llegue a producir en el manto de este cuando se introduce un elem
ento externo o irritante, que no puede ser expulsado y puede crear daño. Este elemento sirve de núcleo para la perla, ya que el molusco segregará la sustancia protectora de nácar recubrié
ndolo y minimizando al máximo el daño que le pueda producir.

El molusco va produciendo capas de aragonito y conquiolina, base del nácar, hasta que forma la perla dentro de la ostra, por ello cuanto mayor tiempo pase en su interior mayor cantidad de nácar tendrá la perla de cultivo, lo cual se traduce a un mayor valor y belleza de la perla.

La presencia del nácar es de lo más particular, producto de la incidencia de la luz en las diferentes capas de recubrimiento, el cual se denomina oriente, que junto al tamaño y color marcará el precio final de la perla.

¿Qué diferencias hay entre las perlas de agua salada y las de agua dulce?

En las ostras que residen en el mar, lo más importante es cuidar que estas no mueran por los parásitos y algas que se acumulan en la capa de estas, por eso es necesario limpiar las ostras cada temporada. Si esto no se realiza las ostras pueden morir antes de producir las capas de nácar alrededor del núcleo, un proceso que dura normalmente dos años. En el proceso actual de cultivo en agua salada se suelen emplear tres tipos de ostras: Akoya; utilizada en Japón para la producción de perlas de hasta 10 mm, la australiana; de mayor tamaño que genera perlas más grandes de hasta 14 mm, y por último la conocida como “labios negros”; cultivadas en Polinesia y Tahiti, las cuales dan lugar a perlas de color negro.

Por otro lado, los japoneses fueron los encargados de empezar a experimentar con mejillones en agua dulce, y estos llegaron a la conclusión de que no hacía falta insertar núcleos, sino trozos pequeños de manto para que estos empezaran con el proceso de creación de la perla.

Es curioso el modelo de mejillones Unio son capaces de crecer a gran velocidad y debido a su gran ta
maño se les llega a introducir unos 20 trozos de manto para que cultiven perlas. De ahí que alrededor del año 1946, Japón comenzara una gran producción de perlas cultivadas en agua dulce.

De la misma forma, son también conocidas las que se cultivan en China, ya que este país ha ido mejorando la producción de sus perlas hasta convertirse en los últimos años en otro gran fabricante de este tipo de piedras.

 

¿Dónde se producen naturalmente más perlas?

Las ostras perlíferas son las encargadas de formar bancos naturales en zonas de aguas tropicales generalmente, desde donde se pescan a través de diferentes procedimientos. Dependiendo del lugar donde crecen estos bancos naturales las perlas son de una forma u otra:

– Golfo pérsico, Mar Rojo y Sri Lanka: Donde se consiguen perlas de excepcional calidad, de un diámetro de 10-12 cm.

– Golfo pérsico, Australia, Islas Cook y Polinesia francesa: Las ostras conocidas como “labios negros” forman unas perlas de hasta 20 cm de color negro.

– Japón y Venezuela: Por esta zona se pueden encontrar ostras de pequeño tamaño, las cuales pueden tener un tono verdoso.

– Norte de Australia Birmania, Tailandia e Indonesia: Las perlas más grandes de hasta 30 cm de diámetro.

–  Mares de Japón, Seychelles, Islas Solomon, Vietnam y Thailandia: La ostra conocida como “perlífera de alas negras”.

También existen otras variantes de perlas: las cuales se pueden encontrar en el Caribe, caracterizadas por ser rosadas o de conchas; las Haliotis; o las de agua dulce denominadas bivalvos de género Unio.

¿Cuántas formas de perlas existen?

Dependiendo de la formación que adapte la perla en el interior de la ostra se denominará de una manera u otra:

La perla quite

Esta se origina en el saco perlífero, se caracteriza por tener un aspecto redondeado, ovoide o en forma de pera, presentando su superficie recubierta de nácar.

La perla blíster

Este modelo crece adherida a la cara interna de la concha, cuyo aspecto es de media esfera y nacarada únicamente en la parte superior de la misma. Las que han sido cultivadas son denominadas perlas Mabé, pues se trata de una blíster que es generada por la ostra Pteria Penguin, de la que solo se utiliza la fina capa de cultivo, ensamblada a un núcleo nuevo.

La perla barroca

Este tipo de piedra suele atraer a muchos de nuestros clientes, pues la forma no es perfectamente redonda, sino que mantiene su atractivo en la forma irregular que presenta.

¿Qué factores influyen en el precio de la perla?

– El diámetro de las perlas al igual que con el diamante, se mide por quilataje, excepto en aquellas que son muy pequeñas.

– La forma que hemos detallado con más exactitud anteriormente, siendo las más comunes las redondas.

– Los colores que más solemos ver en este tipo de piedra son; el blanco-rosado, el plateado, el dorado, rosa, crema, verdoso, azulado y negro. Muchas veces las perlas son teñidas de color negro, por lo que el valor de estas decrece considerablemente.

– Oriente, denominado así por el efecto producido por la luz en las diversas capas de la perla, esencial en una perla de buena calidad.

– La capa de cultivo, medida por el espesor que ha generado el molusco en la perla, considerándose el de 2 mm de una calidad muy buena.

– Y por último, la pureza y la textura superficial, es aquí donde entra la limpieza de la ostra, ya que una picadura en la superficie puede devaluarla enormemente.

 

¿Qué últimos pendientes de perlas ha incorporado Navas Joyeros?

TUAMOTU; caracterizado por despertar ese aire romántico gracias sobre todo al dibujo abstracto en forma de corazón que posee, formado por pequeños diamantes de la mejor calidad.

 

 

MARQUESA; caracterizado por una argolla de oro y diamantes asentados en una doble fila, con un motivo protagonizado por unas perla esféricas de impoluto color blanco, estas a su vez, unidas al pendiente por un asa cuajada de diamantes en talla brillante. La gran novedad de este pendiente es la posibilidad de desmontar su estructura y así poder lucirse en el día a día.

 

 

AUSTRAL; conforma un diseño muy parecido aunque con puntos claramente diferenciados como el tipo de cierre. Como se puede atisbar en la imagen, con un sistema de cierre a presión que garantiza una sujeción perfecta y segura sin la dependencia de otra pieza para tal sujeción.

 

 

NAURU; La estructura de este modelo se complementa con los mejores diamantes, aunque, la estrella de esta pieza son las perlas oscuras tahitianas de excepcional calidad que proporcionarán un precioso contraste a cualquier look.

 

 

VICTORIA; La forma de las perlas son un tanto abotonadas en forma de lágrima, las cuales otorgan al resultado final del pendiente una belleza excepcional y original, diferente a las joyas que poseen una perla en forma redondeada.

 

 

SAMOA; Gracias al esqueleto del pendiente, la joya brinda la oportunidad de incorporar o no la perla, esto dependerá del estilo de pendiente que más se desee.

 

 

TAVALU; a pesar de su longitud poseen una gran presencia gracias al boceto del pendiente. Esta joya combina de forma perfecta las mejores perlas australianas cultivadas, consideradas las de la mejor calidad, junto al rematado de la montura en Oro blanco de Primera Ley, formado por diamantes en talla brillante, ideal para ocasiones especiales.